Sabía que no tenía que hacerlo. Por eso lo combatí, intenté reprimirla de tantas formas que por un momento pensé que lo había logrado. Que era vencedora entre los vencedores, entre aquellos que deciden ver la realidad de frente, como viene: envuelta en un moño bordó y en imágenes extrasensoriales de un rompecabezas incompleto.
Pero a veces escapa de nuestras manos, lo dejamos escapar. Ahí fue cuando empujada me llevaron la vulnerabilidad y aquel otro sentir del que no puedo hablar, me empujaron hacia la ventanita. Y una me mostró una contrapocisión de colores, de calidez y amabilidad.
Me dejé ir, y la abrí de par en par.
Un rincón de mi mente sabía la verdad y no lo ignoré, pero tampoco cerré de inmediato la ventana, ni reprimí las imágenes que llenaron el rincón del ala Este.
Fue una mezcla perfecta de una dualidad que acecha. Lo que es, lo que debe ser, lo que quiero, el gris y el amarillo.
Entraron imágenes de un lugar recurrente que no conozco. Sentí al entrar el olor al horno a toda marcha, donde se cocinaban simplicidades deliciosas.
Encontré en la cocina a la gentileza y la amabilidad, al amor más puro y primitivo, como debe ser, como quisiera; sin más pretensiones que compartir un momento, y un mate calentito.
El corazón abierto, volcado en cataratas. Sensación acogedora y fetal. Preocupación teñida de cuidados intensivos de madre.
Alegría en caras que no la conocen hace tanto tiempo que duelen. Libertad del hoy, con la preocupación del minuto danzante.
Bromas teñidas de un naranja verdoso, de esas que gustan.
La simplicidad tan compleja en la realidad que atormenta a esos cuerpos que son azules.
Una visita esperada toca la puerta de madera de un hogar, mientras la leña crepita en señal de "Clan".
Un llamado de un amigo del alma, que ruboriza el plexo solar y las costillas, y tiñe todo de un colorado bermellón, lo tiñe como su cabecita.
No se fuerza.
Fluye.
El hogar, sueños de un lugar que recuerdo y hace tanto no veo. Y no lo puedo evitar.
Lloro mientras miro al otro rincón. Está todo ahí. Está tan escondido. El sol brilla de ausencia y austeridad. Hace frío. Empedrado. Una ventana se cierra. Se tiñe de realidad y se traslucen imágenes azules en la pantalla.
Desesperación. Sabía que no tenía, que no tenía qué... pero cómo?
Ahora se corrió el telón. Las cortinas se cierran. Y mientras sigo llorando, se abre una puerta...
¿Qué?
viernes, 14 de agosto de 2009
martes, 11 de agosto de 2009
Preguntas al Azar I
[Preguntas sin ánimo de respuesta...]
Siempre pienso en lo que espero. Siempre espero algo. ¿Qué espero?
Espero algo que pienso y creo querer. Lo único que es de esperar acertadamente es que no llegue... ¿Porqué sigo esperando?
¿Porqué algo tan intangible e inexistente me quita tanto el sueño? y me emociona? ¿Porqué siento que el futuro no me alcanza?, y que la regresión efectivamente avanza? Me estoy moviendo, ó es sólo La Tierra en su eje rotatorio? Por eso lo siento tan lento? O porque espero?...
¿Y mi capacidad de asombro?¿Y la sorpresa?, se quedaron en el camino?, porqué ya no los veo?
¿Los perdí ó estoy tan ciega?, no los dejo pasar? me están esperando?
Si alguna vez se fueron... ¿Volverán?
Si estoy inmóvil es miedo, pero si me estoy moviendo ¿Porqué no lo veo? ¿Cómo es que no lo siento?
¿Estoy distraída con algo más? ¿Con qué exactamente? Con todo ó con nada en realidad?
En la espera hay acción, pero es desesperada, inagotable, inalcanzable... entonces?
Siempre pienso en lo que espero. Siempre espero algo. ¿Qué espero?
Espero algo que pienso y creo querer. Lo único que es de esperar acertadamente es que no llegue... ¿Porqué sigo esperando?
¿Porqué algo tan intangible e inexistente me quita tanto el sueño? y me emociona? ¿Porqué siento que el futuro no me alcanza?, y que la regresión efectivamente avanza? Me estoy moviendo, ó es sólo La Tierra en su eje rotatorio? Por eso lo siento tan lento? O porque espero?...
¿Y mi capacidad de asombro?¿Y la sorpresa?, se quedaron en el camino?, porqué ya no los veo?
¿Los perdí ó estoy tan ciega?, no los dejo pasar? me están esperando?
Si alguna vez se fueron... ¿Volverán?
Si estoy inmóvil es miedo, pero si me estoy moviendo ¿Porqué no lo veo? ¿Cómo es que no lo siento?
¿Estoy distraída con algo más? ¿Con qué exactamente? Con todo ó con nada en realidad?
En la espera hay acción, pero es desesperada, inagotable, inalcanzable... entonces?
Pensamientos al Azar I
Me doy cuenta que la única razón que encuentro para cada historia que tengo con alguien, el único fin... es la fuente de inspiración.
Todos terminan. Y terminan plasmados. Empezaron?
Todos terminan. Y terminan plasmados. Empezaron?
lunes, 10 de agosto de 2009
Palabras a mi Mismo III: Sobre la Comunicación
Sobre la comunicación:
*(Dani: ya se viene la entrada de la Muleta Intelectual que tanto proclame!!!)

"Mi relación con él es un ejemplo
de la dialéctica de mi amistad.
Al comienzo sólo vimos las virtudes del otro.
Luego sólo vimos nuestros defectos.
Si proseguimos tal vez alcancemos una etapa
en que nos veremos [realmente].
Entonces seremos amigos . . ."
"Si necesito tu aprobación, no te puedo ver"
"No quiero escuchar únicamente lo que dices.
Quiero sentir lo que quieres decir."
[Cómo se sienten las palabras?]
"No te voy a obligar a atenerte sólo a tus palabras.
A veces las emociones más profundas se expresan
en palabras irracionales."
"Quiero que seas capaz de decir cualquier cosa.
Incluso aquello que no quieres decir."
"Para poder comunicarme tengo que hacer estas cosas:
-Darme cuenta de ti (descubrirte).
-Hacer que te des cuenta de mi (descubrirme yo mismo).
-Estar listo para cambiar dentro de la conversación,
y estar dispuesto a revelarte mis cambios.
Para que la comunicación sea significativa
debe estar viva.
-Tienes que ir más allá de "ti y de mi"
y alcanzar el "nosotros".
Si nos comunicamos realmente,
puedo aceptar que tu vida es distinta
y sin embargo participar de ella.
Y tú también compartirás la mía.
Saldremos de nosotros mismos
y seremos algo nuevo.
Para lograr este tipo de compartir
no puedo entrar en una conversación sujetándome.
Tengo que entregarme a la relación
aceptando lo que nazca de ella."
*(Dani: ya se viene la entrada de la Muleta Intelectual que tanto proclame!!!)

"Mi relación con él es un ejemplo
de la dialéctica de mi amistad.
Al comienzo sólo vimos las virtudes del otro.
Luego sólo vimos nuestros defectos.
Si proseguimos tal vez alcancemos una etapa
en que nos veremos [realmente].
Entonces seremos amigos . . ."
"Si necesito tu aprobación, no te puedo ver"
"No quiero escuchar únicamente lo que dices.
Quiero sentir lo que quieres decir."
[Cómo se sienten las palabras?]
"No te voy a obligar a atenerte sólo a tus palabras.
A veces las emociones más profundas se expresan
en palabras irracionales."
"Quiero que seas capaz de decir cualquier cosa.
Incluso aquello que no quieres decir."
"Para poder comunicarme tengo que hacer estas cosas:
-Darme cuenta de ti (descubrirte).
-Hacer que te des cuenta de mi (descubrirme yo mismo).
-Estar listo para cambiar dentro de la conversación,
y estar dispuesto a revelarte mis cambios.
Para que la comunicación sea significativa
debe estar viva.
-Tienes que ir más allá de "ti y de mi"
y alcanzar el "nosotros".
Si nos comunicamos realmente,
puedo aceptar que tu vida es distinta
y sin embargo participar de ella.
Y tú también compartirás la mía.
Saldremos de nosotros mismos
y seremos algo nuevo.
Para lograr este tipo de compartir
no puedo entrar en una conversación sujetándome.
Tengo que entregarme a la relación
aceptando lo que nazca de ella."
Palabras a mi mismo II: Sobre mi/nuestra Soledad
Sobre mi soledad. Sobre la elección del reencuentro con uno que todos podemos elegir querer.
"Nuestros momentos de soledad
parecen de algún modo más verdaderos y reales.
Necesito la soledad, como el alimento o el reposo,
y es más placentero cuando
ocurre al ritmo de mi necesidad.
Una soledad programada no es nutricia.
Soledad es tal vez una expresión errada.
Para mí estar solo significa unión,
el reencuentro mío con la naturaleza,
reunión del yo con el ser; con el todo.
Para mí en especial, la soledad significa
reunir mis partes diversas,
jerarquizar lo grande y lo pequeño.
Yo creo que la soledad es un acto profundo
y necesario de autoestimación y de amor a sí mismo."
"Nuestros momentos de soledad
parecen de algún modo más verdaderos y reales.
Necesito la soledad, como el alimento o el reposo,
y es más placentero cuando
ocurre al ritmo de mi necesidad.
Una soledad programada no es nutricia.
Soledad es tal vez una expresión errada.
Para mí estar solo significa unión,
el reencuentro mío con la naturaleza,
reunión del yo con el ser; con el todo.
Para mí en especial, la soledad significa
reunir mis partes diversas,
jerarquizar lo grande y lo pequeño.
Yo creo que la soledad es un acto profundo
y necesario de autoestimación y de amor a sí mismo."
Palabras a mi Mismo I
Es increíble como descubro este libro, lo olvido y lo vuelvo a redescubrir, y cada vez es nuevo, una nueva sorpresa, porque me encuentro cada vez en un estado mental diferente del que tenía la última vez que lo visité... Aunque esto, claro está, es relativo: estoy segura que el retroceso efectivamente avanza, pero esto lo explicaré más adelante.
Ahora, esto es lo que siento a veces, cuando escribo, y su resultado. Resultado parcial de lo que en realidad estaba sintiendo con ánimos de expresar.

"La mayoría de las palabras nacieron
como una descripción del mundo externo,
por eso no pueden reflejar
lo que ocurre en mi alma."
"Querer hacer algo es un deseo, no una frase,
cuando "decido" lo que quiero hacer
traduzco mi deseo en palabras y surge una frase.
El deseo de mi cuerpo es desplazado hacia mi mente,
y al preguntarme lo que quiero hacer
sólo respuestas triviales acuden
ignorando el hecho de que tal vez
no haya palabras adecuadas
para expresar lo que siento."
"Notes to Myself"
Hugh Prather
(1970)
Ahora, esto es lo que siento a veces, cuando escribo, y su resultado. Resultado parcial de lo que en realidad estaba sintiendo con ánimos de expresar.

"La mayoría de las palabras nacieron
como una descripción del mundo externo,
por eso no pueden reflejar
lo que ocurre en mi alma."
"Querer hacer algo es un deseo, no una frase,
cuando "decido" lo que quiero hacer
traduzco mi deseo en palabras y surge una frase.
El deseo de mi cuerpo es desplazado hacia mi mente,
y al preguntarme lo que quiero hacer
sólo respuestas triviales acuden
ignorando el hecho de que tal vez
no haya palabras adecuadas
para expresar lo que siento."
"Notes to Myself"
Hugh Prather
(1970)
miércoles, 15 de julio de 2009
Miedo Puro y Sagrado
Historias extrañas y pasajeras que cruzan mi cabeza corrompida y enmarañada, avenidas tejidas por arañas noctámbulas y oníricas; sinápsis inconcluso, dulce néctar extraído de las entrañas, endorfina danzando como bailarina de aquel ballet al que fui por primera vez.
Observada por nadie en particular, ecuación inconclusa e imposible, lógica aparente; quietud impresionante y momentánea, que escribió párrafos enteros y versos para tus ojos, que se entrecierran casi sin querer y pidiendo disculpas.
La tristeza del "nunca más", la desesperación de una vida eterna sin vida aparente en la sangre fría de los cuerpos, en los huesos hirviendo en el crepúsculo.
Ternura impensada que jaamás conocí en nadie, y no la entiendo.
Tu silecncio vale más que mil palabras, tu expresión de cine mudo sólo necesita gestos para hacerse entender.
Alma dulce y considerada, suave como el terciopelo en las amapólas, dulce como el algodón de azúcar, colorido como la yerbera, cambiante como la luna, pero indiscutido.
Terminante como la muerte y sorprendente como sueño de verano por la noche.
No te merecía entonces, pero me querías igual, proyecto escolar, conejillo de la India, defensiva y devóta hasta doler en las venas
Tu amor fue como el rocío esperado, esclarecedor como el amanecer, calmante como el océano en su profundidad de mil amores y secretos, tan complementario que peligra.
Cristal profáno de una noche y luna llena: te temo por amor, por miedo puro, a que pienses un poco más, a que seas todo lo que esperé, a que no seas independiente, a que me entiendas y que me salves, a que te acerques poco y a veces, casi siempre y sin tiempo... demasiado, a tus labios que presiento dulces y ondulantes, a tu voz ronca y clara, a tu bondad y humanidad, a tu barba y rebeldía, a tus ideas y convicciones, a tu amor entregado y suficiente, a esa flor marchita amarilla...
A esos ojos claros como la luna, a despertar con el ritmo acompasado de latidos confundidos; tuyos o míos, que más da; que quieren abandonar su lugar, su hogar para pastar en nuevos prados.
A despertar, a la realidad de tu cuerpo acompasado y petulante.
20 enero 2009
Observada por nadie en particular, ecuación inconclusa e imposible, lógica aparente; quietud impresionante y momentánea, que escribió párrafos enteros y versos para tus ojos, que se entrecierran casi sin querer y pidiendo disculpas.
La tristeza del "nunca más", la desesperación de una vida eterna sin vida aparente en la sangre fría de los cuerpos, en los huesos hirviendo en el crepúsculo.
Ternura impensada que jaamás conocí en nadie, y no la entiendo.
Tu silecncio vale más que mil palabras, tu expresión de cine mudo sólo necesita gestos para hacerse entender.
Alma dulce y considerada, suave como el terciopelo en las amapólas, dulce como el algodón de azúcar, colorido como la yerbera, cambiante como la luna, pero indiscutido.
Terminante como la muerte y sorprendente como sueño de verano por la noche.
No te merecía entonces, pero me querías igual, proyecto escolar, conejillo de la India, defensiva y devóta hasta doler en las venas
Tu amor fue como el rocío esperado, esclarecedor como el amanecer, calmante como el océano en su profundidad de mil amores y secretos, tan complementario que peligra.
Cristal profáno de una noche y luna llena: te temo por amor, por miedo puro, a que pienses un poco más, a que seas todo lo que esperé, a que no seas independiente, a que me entiendas y que me salves, a que te acerques poco y a veces, casi siempre y sin tiempo... demasiado, a tus labios que presiento dulces y ondulantes, a tu voz ronca y clara, a tu bondad y humanidad, a tu barba y rebeldía, a tus ideas y convicciones, a tu amor entregado y suficiente, a esa flor marchita amarilla...
A esos ojos claros como la luna, a despertar con el ritmo acompasado de latidos confundidos; tuyos o míos, que más da; que quieren abandonar su lugar, su hogar para pastar en nuevos prados.
A despertar, a la realidad de tu cuerpo acompasado y petulante.
20 enero 2009
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